Ante todo disculparme por la falta de post de esta temporada, han cambiado muchas cosas y estoy en un momento en el que no sé bien como explicar lo que ocurre y lo que ocurrirá. Los libros son una parte fundamental de la cultura humana, la transmisión por escrito ha sido la base de la civilización, del progreso, y como toda información ha estado sujeta a los vaivenes de los gobernantes y sus intereses. No seré yo quien diga como organizar una red de bibliotecas, pero sí sé como se organiza una plantilla de trabajadores, como se estimula y como se hacen las cosas bien, y como he pasado por la misma circunstancia que las bibliotecarias y bibliotecarios de este ayuntamiento tengo muy claro el sentimiento que me provoca la decisión del consistorio, rechazo y repulsa.
Arto Passilinna vuelve a ser motivo de lectura en el taller, con su novela más conocida “El año de la liebre” que si bien le procuró fama y reconocimiento en la Europa Nórdica, aquí aún se está descubriendo ( su primera edición data de 1975). Quizá esa distancia temporal y le hecho de que sin lugar a dudas ha marcado a más autores, es una de las causas por las cuales al leerle tenemos la impresión de reencontrar un autor, un estilo. En Passilinna no podemos esperar piedad para con su protagonistas, a veces ni una pizca de compasión, las escenas se dilatan hasta lo absurdo e imposible, pero sabemos en el fondo que alguien, incluso nosotros mismo alguna vez podríamos hacer algo similar, así que se le perdona y seguimos rehenes de su escritura. Toda su obra está influenciada por la naturaleza, por sus bosques , el paisaje nórdico, la lucha entre el hombre y sus semejantes, y la crítica hacia una sociedad que él mismo considera no ha sabido superar las desigualdades entre semejantes.En su momento esta obra se calificó como humor negro ecológico, quizá porque la ironía , el sarcasmo que irradian algunos de sus pasajes y el desenfado con el que obvian las normas sociales no pudieron ser aglutinadas bajo otra denominación, o quizá solo era un mero intento publicitario. Fuera lo que fuese en medio de la lectura pensé en donde y cuando encontraré mi liebre.
Leída la primera parte del libro de Salinger solo puedo decirte que a determinados libros uno se debe acercar con prudencia puesto que no saldrá indemne de su lectura, ya no podrá ser el mismo…
En el relato inicial , “Levantad carpinteros la viga del tejado“, la boda que no llega a celebrarse, hay una elegancia que a mi me recuerda a esas canciones de jazz y beboop que aunque la orquesta estuviese bebida era correcta, y las parejas de baile no perdían el paso. Salinger me da algo de miedo , sus personajes asustan porque no son como uno espera que sea la gente, o dicho de otra manera, Salinger hace un coro de personajes tan “normales” agradables e identificables que luego las dudas, los reparos, las actitudes de sus protagonistas ( el eterno Holden Caulfield se me antoja el adolescente que fue Seymur, ya lo sé es una visión simplista, pero hoy no doy para más), se nos antojan complicadas , desconcertantes y siniestras, aunque solo se trate de cosas tan nimias como quitarse una camisa sudada, o subirse a un coche con varios extraños. Salinger logra inquietarnos , y no con un susto fácil ni una impresión momentánea.
En “Seymur: Una introducción” confieso que estoy agotándome, me he limitado a leer despacio, a mascar algunas frases, a intentar discernir cuando es Salinger y cuando no, ( en las presuntas notas del autor creo que nunca habla por si mismo, pero aún no he acabado la lectura), recurrir a los haikus, recurrir a un mundo interior tan claustrofóbico hace de la lectura un trabajo similar al del cazador oculto ( notese la intención de hacer un chascarrillo) debemos de ir poco a poco, o Salinger se nos escapará para siempre. Y es que al igual que al excepcional ojeador de caballos del cuento inicial, la mayoría solo veríamos al semental negro, jamás a la yegua baya.
Afortunadamente los asistentes al taller pudieron contar con la presencia de un guía excepcional, Chus Fernández, que brindó una jornada literaria inmensa a quienes tuvieron la suerte de participar .
La pasión por los libros es el hilo conductor de esta novela , Helene Hanff desde su apartamento en NY entabla correspondencia con Frank Doel , empleado de una librería en el Londres de la posguerra, buscando ediciones de libros difíciles de encontrar en la época. Esa carta inicial da lugar a una relación epistolar de veinte años, en la que la vida se plasma en la caligrafía, se molda a los sobres y viaja de lado a lado del Atlántico. Una historia sobre relaciones a distancia, confianzas,secretos, intimidad, en la que la literatura es el motivo inicial.
La novela tuvo su versión cinematográfica en 1987, interpretados los principales personajes por Anne Bancroft y Anthony Hopkins , y titulada en español “La carta final”.
Sobre la historia , Isabel Coixet preparo el espectáculo teatral “84 Charing Cross Road“
El poeta argentino Juan Gelman ha sido galardonado con el Premio Cervantes 2007, poeta, traductor y periodista es el argentino más laureado de su generación. Hace unos tres años la historia sobre su nieta secuestrada durante la dictadura militar argentina nos descubrió su visión sobre el sufrimiento, que incluía la desaparición y muerte de su nuera. Por ello su obra poética está ligada a la lucha social y política.
Se sienta a la mesa y escribe / ‘con este poema no tomarás el poder’ dice / ‘con estos versos no harás la Revolución’ dice / ‘ni con miles de versos harás la Revolución’ dice / y más: esos versos no han de servirle para / que peones maestros hacheros vivan mejor / coman mejor o él mismo coma viva mejor / ni para enamorar a una le servirán / no ganará plata con ellos / no entrará al cine gratis con ellos / no le darán ropa por ellos / no conseguirá tabaco o vino por ellos.(Confianzas)